domingo, 25 de agosto de 2013

Devaluación Argentina "al ritmo carioca"


 ...Con un ojo miran la suba del billete verde y con el otro, lo que sucede con la moneda brasileña. Así están los ejecutivos, que temen por el impacto que traerá el actual movimiento "alocado" de divisas. Temen que sus productos se encarezcan y se complique vender al principal cliente del país...

Con una catarata de cerca de 30 tuits en pocos minutos, la presidenta Cristina Kirchner impartió algunas nociones de Economía a sus más de 2,2 millones de seguidores que posee en esa red social.
Para ello, apeló al tan comentado y discutido paralelismo de la Argentina con dos naciones desarrolladas -Australia y Canadá-, para luego trazar comparaciones sobre variables "macro" como el déficit fiscal, deuda pública o niveles de reservas de cada uno de los bancos centrales.
 
Y en esta ráfaga de posts, la jefa de Estado le dedicó un párrafo especial al superávit comercial, es decir, a la diferencia entre exportaciones e importaciones
 
Para ello, presentó un estudio del Ministerio de Industria con una serie de infografías que llevaban el sugerente título "Derribando mitos". Apoyada en estos cuadros, la mandataria destacó el hecho de que la Argentina cerró 2012 con un saldo de más del doble que Australia, en tanto que fustigó a Canadá por su rojo de casi u$s9.000 millones.
 
Acto seguido, desde su cuenta @CFKArgentina, planteó: "¿Cómo relaciona uno quién es su mayor socio? A través del intercambio comercial que hay, en las importaciones y exportaciones".
Frente a esto, expuso el caso de Canadá, cuyas exportaciones dependen en un 75% de "USA", en tanto que el principal comprador de Australia es China, que absorbe el 24% de sus ventas externas.
¿Y qué sucede en el caso de Argentina? La Presidenta le dedicó varios tuits a este tema: posteó "Argentina depende de su gran socio comercial que es Brasil" y acto seguido refutó esta frase con otra infografía titulada "Derribando mitos", con la cual negó que este país sea tan relevante, dado que sólo adquiere el 20% de los productos nacionales.

"¿Saben con lo que yo sueño? Con una Argentina que esté lo suficientemente bien informada, para que nadie vuelva a meterles el perro...", lanzó la mandataria.
Más allá de las críticas que despertaron algunas de sus comparaciones, la Presidenta, al centrarse en la cifra global de las ventas al mundo -con las consecuentes distorsiones que provocan en las estadísticas la megacosecha de soja- obvió comentar el enorme peso que Brasil tiene para el "Made in Argentina": de los u$s15.600 millones que exportó el país en concepto de productos industriales durante los primeros siete meses del año, la mitad de ese total tuvo como destino a Brasil.
Hilando más fino, el empuje de este socio comercial es fundamental para el sostenimiento de miles de fábricas de este lado de la frontera, dado que:
• Adquiere el 80% de los vehículos exportados por la Argentina, rama de actividad que a su vez explica más de la mitad del crecimiento de toda la producción fabril nacional.
• Capta casi el 70% de las exportaciones de caucho y derivados.
• "Aspira" cerca del 60% de los envíos al exterior que realiza la industria del plástico.
• Compra la mitad de las ventas al mundo efectuadas por el sector textil.
• Concentra el 40% de los envíos de productos eléctricos y de calzados, sólo por nombrar algunos sectores.

Si a esto se suma la fuerte incidencia de los productos "made in Brasil" en la estructura de importaciones de la Argentina -de más del 60% en el caso de autos y superior al 30% en insumos y materias primas-, está claro que lo que suceda en el país vecino es un tema de extrema sensibilidad para la agenda económica.
Esto explica por qué la fuerte devaluación que experimentó el real en las últimas semanas se transformó en una señal de alarma en los despachos de los funcionarios nacionales, conscientes de los "coletazos" en el corazón del "Made in Argentina", producto de un país vecino más competitivo en términos cambiarios.
Desde principios de marzo -cuando la moneda brasileña se ubicaba por debajo de las 2 unidades por dólar-, inició un rally de depreciación de más del 20%, lo que la llevó a tocar, en la actualidad, su valor más bajo en cuatro años.
 
El peso argentino, en tanto, se devaluó un 9% en el mismo período, a lo que hay que sumar la fuerte inflación acumulada en dicho lapso, lo que licuó cualquier tipo de ganancia de competitividad.
"Para la Argentina es una muy mala noticia la fuerte pérdida de valor que experimentó el real porque los productos brasileños se abarataron en términos de dólar. Esto complica a nuestra industria, que debe enfrentar una creciente presión de costos. En estos meses, pero especialmente en las últimas semanas, se perdió mucho de ese colchón que durante años nos daba nuestro socio comercial", sintetizó Mauricio Claverí, economista de Abeceb.
Al analizar las razones por las cuales de un "súper real" jugando a favor de la Argentina se pasó a este escenario de extrema debilidad de la moneda, que perjudica a la administración K, Ramiro Castiñeira, analista de Econométrica, recalcó que "la expectativa de una economía estadounidense más fuerte hizo que una gran cantidad de los fondos que había captado Brasil en los últimos años, se fugaran".
Así, con el posible principio del fin de la sobreabundancia de billetes verdes en tierras de Rousseff, el dólar tiende a la suba y, por ende, el real se mueva en sentido inverso.
 

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